Tras avanzar a octavos de final de la Sudamericana en una tanda de penales contra O'Higgins, el presidente de Boca Juan Román Riquelme fue directo al punto débil que vio en el partido: los errores defensivos sin excusa.
"Si te hacen un gol de lateral es porque no lo has hecho bien. No tiene nada que ver con la confianza", disparó el dirigente. La frase apuntaba al tanto que metió Francisco González desde un costado, tras una mala cobertura donde quedó expuesto el defensor Nicolás Figal.
Para Riquelme, hay una diferencia clara entre lo que hace bien el rival y lo que se regala. "Cuando entra uno a cabecear en un córner es mérito del que tira el centro y del que cabecea. Pero un lateral sí se puede defender", explicó, rechazando que se achacase el bajo rendimiento solamente a cuestiones anímicas.
En esa línea, el presidente consideró que el equipo dejó puntos en la cancha que no deberían haber estado en juego. "Mejorando esas cositas chiquitas hubiéramos pasado sin ir a penales", subrayó.
Riquelme también hizo mención al arquero Álvaro Montero, cuya actuación en la definición desde los doce pasos le permitirá "agarrar seguridad" de cara a lo que viene.
Sin embargo, el dirigente no eludió los problemas estructurales: mencionó la larga lista de lesionados (Bareiro, Milton Giménez, Belmonte y Palacios, además de Cavani y Merentiel en el pasado reciente) y la dificultad de jugar cada dos o tres días hasta fines de agosto. "Es raro encontrar un equipo que juegue diez partidos seguidos muy bien", reconoció.
Sobre el mercado de pases, indicó que la dirigencia ya cubrió los pedidos del entrenador Rodolfo Arruabarrena: un lateral derecho, un arquero y un delantero. Y dejó abierta la puerta a más incorporaciones si hay salidas.




