Los bonos argentinos ganaron terreno este viernes mientras el riesgo país se contrajo hasta los 486 puntos básicos, en un movimiento que contrasta con la debilidad que mantiene la bolsa local.
El índice MERVAL cerró con caídas de 0,4%, reflejando resultados mixtos entre los papeles que componen la canasta. En Nueva York, los ADRs de empresas argentinas también oscilaron sin dirección clara.
Pese a la mejora en la deuda y la baja del riesgo soberano, el mercado financiero enfrenta vientos de cola externos: la inflación en Estados Unidos subió más de lo esperado y el petróleo se disparó por encima de los US$103 el barril, factores que presionan la confianza global.




