El indicador de riesgo país cerró en 704 puntos básicos este jueves, reflejando una jornada difícil para los mercados financieros argentinos. La suba se produjo por la caída sostenida de los bonos locales en un contexto internacional adverso, con el petróleo superando los 110 dólares.
El panorama se oscurece además por los datos económicos locales. El INDEC reportó una contracción de 1,7% en la actividad durante agosto comparado con el mismo mes del año anterior. Este número confirma que la desaceleración económica es más profunda de lo que esperaban los inversores, golpeando directamente las perspectivas de corto plazo.
La retracción de los bonos argentinos presiona automáticamente hacia arriba el indicador que elabora JP Morgan, mientras que la tensión externa suma presión adicional. En los mercados financieros locales crece la preocupación sobre las chances de obtener financiamiento externo en condiciones accesibles.
Los analistas mantienen la atención en los próximos datos económicos oficiales y en la evolución de las variables internacionales para ver si la economía logra recuperarse del actual retroceso.




