El riesgo país argentino cerró el martes en 672 puntos básicos, frenando la escalada de los últimos días. La mejora llegó después de que los bonos soberanos lograran estabilizarse tras varias ruedas de caídas.
Durante la mañana, el indicador elaborado por JP Morgan tocó los 710 puntos básicos —el nivel más alto desde octubre del año pasado—, generando tensión en el mercado. Sin embargo, con el correr de las horas y gracias al ingreso de compradores, los precios de los activos locales se recompusieron.
Los bonos de emisión local (Bonares) ganaron 0,7%, mientras que los títulos bajo ley extranjera (Globales) subieron 0,8%. El alivio parcial en el cierre refleja que, más allá de la volatilidad diaria, la incertidumbre económica global y local sigue presionando sobre el valor de los papeles argentinos.




