El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central superó el trámite legislativo con dictamen de mayoría. El oficialismo, junto con PRO, UCR y partidos provinciales, reunió 42 firmas a favor, dejando el camino abierto para la votación en el recinto el 26 de agosto.
La iniciativa busca consolidar en la ley lo que el Gobierno considera un cambio de paradigma: que está mal emitir dinero sin respaldo. Entre los cambios concretos, se prohíben los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a provincias y el uso de letras intransferibles. También se limitaría el traslado de ganancias reales a resultados del Banco Central.
El proyecto también apunta a fortalecer la independencia de la entidad monetaria. Para remover al presidente o directores del organismo, se exigiría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, blindándolos de cambios políticos.
El proceso no estuvo exento de tensiones. Unión por la Patria cuestionó que solo se invitara a economistas alineados con el Gobierno para exponer ante las comisiones de Finanzas y Presupuesto. El bloque peronista rechazó el proyecto y se retiró de la sesión, firmando dictamen en contra.
Entre los expositores del oficialismo, algunos apuntaron contra gobiernos anteriores. Miguel Boggiano acusó a "distintos gobiernos" de destruir el valor de la moneda, mientras que Ramiro Castañeira criticó lo que llamó el "saqueo" del Banco Central en las últimas dos décadas, recordando que las reservas llegaron a estar en terreno negativo.




