El economista Martín Redrado presentó un plan para enfrentar la crisis de morosidad crediticia que afecta a casi 6 millones de argentinos. Su propuesta busca que el Banco Central intervenga de forma directa en el problema.
Redrado rechaza la postura del Gobierno, que considera la situación como un asunto exclusivamente entre privados. Para el ex titular de la autoridad monetaria, la solución requiere intervención estatal.
El plan contempla que los bancos y prestamistas no financieros puedan refinanciar deudas de clientes con dificultades comprobadas sin que eso afecte su calificación crediticia. La medida estaría vigente hasta el 31 de diciembre de 2027, con una transición que se extendería hasta abril de 2027.
Un aspecto clave de la propuesta: no tendría impacto en las cuentas fiscales del Estado. Redrado enfatiza que las refinanciaciones no deberían aumentar las provisiones que los bancos reservan por incobrable, siempre que el deudor cumpla con los pagos de las nuevas cuotas en tiempo.
La iniciativa se presenta con un formato similar al de una norma oficial del Banco Central, aunque su implementación depende de decisiones políticas que aún no se han tomado.




