Luis Vidal, presidente del Recoleta de Paraguay, aclaró que no participará como futbolista en el duelo de octavos de final contra Boca por la Copa Sudamericana, a pesar de haber debutado en competiciones locales.
La decisión obedece al reglamento de la Conmebol, que impide que los dirigentes de un club compitan internacionalmente. "Para jugar al fútbol de manera internacional con Recoleta, tengo que renunciar a mi cargo como Presidente. Soy directivo, no voy a burlarme de la ley", expresó Vidal en una radio deportiva.
El encuentro está fijado para el martes 11 de agosto en el estadio Tomás Adolfo Ducó, desde las 19 horas. Será el partido de ida de una llave que enfrenta al histórico club porteño con el modesto equipo paraguayo, que supo militar en cuarta categoría antes de su ascenso.
Vidal no escondió su entusiasmo por el cruce. "Jugar contra Boca es un logro inmenso para nosotros. Es magnífico", afirmó el dirigente, quien además expresó admiración por Juan Román Riquelme, presidente de Boca, y anunció que le preparó un obsequio especial cuando visite Paraguay. El club ya tiene una camiseta número 10 con el nombre del ídolo xeneize.
El presidente paraguayo también valoró la magnitud de Boca como rival: "Es campeón de América, del mundo, uno de los más grandes del continente".




