El presidente ruso Vladimir Putin recibió en Moscú a dos enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, en una cena de trabajo que se extendió durante poco más de tres horas. Según el Kremlin, las conversaciones fueron constructivas y francas, desarrolladas en un ambiente de confianza.
Yury Ushakov, funcionario del Kremlin, informó que los temas tratados fueron de naturaleza seria y se abordaron de manera informal. El encuentro no se limitó únicamente a Ucrania: también incluyó discusiones sobre asuntos económicos y proyectos potencialmente beneficiosos para ambas naciones.
En cuanto al conflicto ucraniano, Putin reafirmó la disposición rusa de continuar buscando soluciones políticas y diplomáticas. Moscú presentó su evaluación actual de la situación militar y expresó confianza en alcanzar sus objetivos establecidos, además de subrayar la necesidad de resolver las causas raíz del conflicto.
Los enviados estadounidenses se comprometieron a transmitir las observaciones y propuestas rusas durante sus próximos contactos en Kiev. Ambas partes confirmaron que mantendrán contacto personal en el futuro y que el trabajo conjunto a través de estos representantes continuará.




