El presidente ruso Vladimir Putin declaró este viernes que Moscú no se prepara para enfrentarse militarmente con Europa, en respuesta a las preocupaciones que han manifestado gobiernos del continente sobre un posible escalamiento del conflicto.
Durante el Foro Internacional de la Cultura en San Petersburgo, Putin rechazó las advertencias europeas sobre una agresión rusa. "No nos estamos preparando para combates de ningún tipo con Europa", afirmó el mandatario, mientras insistió en que las naciones europeas plantean una amenaza imaginaria.
Sin embargo, el presidente ruso se mostró más abierto respecto a la posibilidad de reanudar conversaciones directas con Ucrania. "Todas las propuestas están sobre la mesa y todo es posible", señaló Putin, aunque condicionó cualquier avance a una respuesta reflexiva ante las acciones de Kiev.
La declaración llega después del intenso ataque ucraniano del 20 de septiembre, cuando fuerzas de Kiev lanzaron más de 1.600 drones contra distintas regiones rusas, incluyendo cientos dirigidos hacia la zona de Moscú. Según informes de autoridades rusas, el bombardeo dejó víctimas y provocó daños en infraestructura crítica, entre ellos una refinería de petróleo.
Putin también acusó a Ucrania de intentar interferir en los procesos electorales rusos mediante ataques contra objetivos vinculados con los comicios legislativos. El Kremlin ha reiterado que las acciones militares ucranianas complican los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz.
Los intentos de negociación entre Moscú y Kiev, con mediación de Estados Unidos durante la administración Trump, han registrado varios encuentros sin lograr resolver los desacuerdos fundamentales que mantienen el conflicto en suspenso.




