La zona de Pulmarí registró apenas tres focos de incendio en lo que va de 2026, cifra que continúa la tendencia descendente de los últimos tres años. En 2024 hubo ocho focos y en 2025 bajó a seis, mientras que la superficie quemada se mantuvo mínima: solo 3,5 hectáreas en todo el período.
El territorio administrado por la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP) cubre 112.900 hectáreas de bosque nativo con araucarias y forestaciones exóticas, una zona de "alta complejidad ambiental y operativa" según las autoridades. La mejora en los números responde a una estrategia que combina personal permanente en el terreno y coordinación con múltiples organismos.
Cuarenta recorredores distribuidos en cinco cuencas —Quillén, Ruca Choroy, Ñorquinco, Moquehue y Lonco Luan— cumplen tareas preventivas y de asistencia durante todo el año. Durante la temporada crítica de incendios se concentran en vigilancia y detección temprana. Fuera de esa época, el mismo personal atiende contingencias climáticas, recupera caminos de acceso y releva necesidades comunitarias.
El presidente de la CIP, Daniel Salazar, subrayó que "el trabajo articulado y el contacto permanente con las comunidades permitió incrementar la presencia efectiva en sectores rurales extensos y de difícil acceso".
Al trabajo territorial se suman vehículos 4x4, apoyo aéreo con helicópteros provinciales y maquinaria para apertura de caminos. Las intervenciones se coordinan con la Secretaría de Emergencias, el Sistema Provincial de Manejo del Fuego y la Administración de Parques Nacionales.




