Un juez federal de Quilmes ordenó a Edesur que no suspenda el suministro eléctrico a Protefilm, una fábrica de films plásticos que enfrenta facturas con aumentos de entre 150% y más del 300% en los últimos cargos.
La medida cautelar, dictada por el Juzgado Federal a cargo de Luis Antonio Armella, responde a la demanda presentada por la pyme tras acumular facturas por más de $174 millones. Las boletas de agosto alcanzaron $91,9 millones y las de septiembre $82,9 millones.
Para pagar la factura de agosto sin que le cortaran la luz, la empresa tuvo que recurrir a un préstamo bancario de $100 millones. Ante esto, solicitó la nulidad de ambos comprobantes y el reintegro de lo pagado.
Los aumentos desproporcionados provienen principalmente de dos ítems del Mercado Eléctrico Mayorista: el Ajuste por Servicio de Potencia (ACPOT) y el Cargo por Costo de Energía Consumida (CESTAB). En algunos casos, estos conceptos superaron el costo real de la energía efectivamente utilizada.
Protefilm denunció además que Edesur y Cammesa no proporcionaron documentación detallada sobre cómo calcularon esos montos.
El juez consideró que los cobros ponían en riesgo el patrimonio de la firma y advertió que exigir el pago bajo amenaza de corte podría llevar a la empresa al concurso preventivo o quiebra. La medida cautelar permanecerá vigente hasta que se resuelva la validez de los cargos.
La decisión afecta a una empresa que genera 70 puestos de trabajo y depende directamente del suministro eléctrico para mantener su producción en funcionamiento.
El abogado de Protefilm, Marcelo Szelagowski, alertó que bajo el argumento de la "liberalización del mercado", se traslada a la industria los desequilibrios del sistema energético, poniendo en riesgo la continuidad de numerosas empresas del país.




