La Justicia de Río Negro ordenó la detención en cárcel de una mujer que rompió su dispositivo de monitoreo electrónico y se fugó mientras cumplía arresto domiciliario.
La imputada estaba bajo control judicial por una causa de amenazas y lesiones contra una vecina. Según la investigación, la acusada amenazó con incendiar la casa de su víctima y le lanzó un ladrillazo. Por ese motivo, se le había impuesto un seguimiento con tobillera electrónica de geolocalización GPS.
Sin embargo, destruyó el dispositivo y se dio a la fuga. La Policía de Río Negro la capturó días después mientras permanecía prófuga.
La fiscal Mariana Giammona pidió revocar el arresto domiciliario argumentando que la mujer "demostró su nula voluntad de someterse al proceso judicial". La defensa intentó que regresara a su casa, alegando falta de espacio en las cárceles provinciales, pero el juez de Garantías Guillermo González Sacco rechazó ese planteo.
El magistrado consideró que la acusada "no reúne las condiciones" para permanecer en su domicilio porque "vulneró la confianza de la Justicia". Ordenó su prisión preventiva por un mes mientras continúa el proceso por amenazas y lesiones.




