Las autoridades de Mendoza investigan cómo cuatro reclusos del Complejo Penitenciario N°2 San Felipe lograron acceder a teléfonos celulares y terminaron apareciendo en una transmisión en vivo del streamer Valentino Melo, quien los entrevistó y luego compartió fragmentos en redes sociales.
El descubrimiento sacudió a las autoridades provinciales porque desde diciembre de 2023 existe una prohibición explícita de que los presos tengan dispositivos móviles. El Servicio Penitenciario realizó una requisa sorpresa en el Módulo 8B, donde estaban alojados los cuatro hombres que aparecieron en el streaming, y secuestró cinco teléfonos.
Los reclusos ahora esperan las consecuencias disciplinarias, administrativas y judiciales. La reglamentación considera la posesión de celulares una falta grave, lo que abre la puerta a sanciones como pérdida de salidas transitorias, cancelación de regímenes de semilibertad y revocación de libertad condicional.
Las autoridades también abrieron una pesquisa interna para establecer si hubo colaboración externa en el ingreso de los teléfonos a la prisión. Mercedes Rus, ministra de Seguridad provincial, señaló que en Mendoza se incautan alrededor de 15 dispositivos electrónicos diarios, lo que refleja la magnitud del problema.
Rus también recordó que durante la pandemia, el Gobierno nacional autorizó el uso de teléfonos en cárceles, generando un problema de seguridad que tardó años en resolverse: "Había más de 16.000 celulares declarados que pudimos retirar de las cárceles gracias a una batalla judicial que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia".




