Un tribunal porteño condenó a cuatro años de prisión a los efectivos Daniel López y Diego Seijas por la muerte de Mauro Díaz, un hombre de 36 años que fue baleado durante una persecución en Villa Urquiza el 14 de enero de 2018.
Los jueces Marcelo Bartomeu Romero, Hugo Navarro y Domingo Alteri consideraron que los policías cometieron homicidio simple con dolo eventual en exceso del cumplimiento de su deber. Además, les impusieron una inhabilitación de ocho años para ejercer cargos en el Estado.
Los hechos ocurrieron cuando Seijas y López perseguían un Citroën robado que había eludido un control policial. Durante la fuga, cuatro delincuentes bajaron del vehículo e intentaron obligar a Díaz a cederles su Fiat Uno. En ese momento, los policías dispararon 11 veces —nueve Seijas y dos López— en dirección al transeúnte. Una de las balas lo golpeó en el pecho y le causó la muerte instantánea.
La fiscal María Laura Piqué había pedido cinco años y cuatro meses, argumentando que "estaban en servicio pero ello no los avalaba a disparar 11 veces en una zona poblada un domingo sin cerciorarse" de que no había civiles en la línea de fuego.
El tribunal estableció que los policías "no advirtieron la presencia" de Díaz. Aunque invocaron legítima defensa, los magistrados desestimaron ese argumento.
En el mismo proceso, Raúl Zarauza Vila, uno de los ladrones perseguidos, fue condenado a cuatro años de cárcel. Otros ocupantes del vehículo murieron: David Emmanuel Asselborn falleció en el Hospital Central de San Isidro, y Ezequiel Brítez murió antes del comienzo del juicio.




