La Policía de Tucumán abrió una averiguación interna tras dos episodios que generaron tensión en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) la semana pasada.
El primer incidente ocurrió el jueves 15 de octubre, cuando un estudiante de Historia denunció que fue encerrado en un baño y amenazado por un agente policial que lo reconoció de una manifestación. El segundo se produjo al día siguiente, cuando cuatro efectivos de Infantería recorrieron los pasillos del edificio con su equipo completo.
El decano de la facultad, Sergio Robín, presentó un reclamo formal argumentando que esos ingresos violentaban el artículo 31 de la Ley de Educación Superior, que exige una orden judicial previa y escrita o una solicitud expresa de la autoridad universitaria para que la fuerza pública entre a universidades nacionales.
El subjefe de la Policía de Tucumán, Roque Yñigo, reconoció que se están analizando los hechos y se evaluarán posibles sanciones. Negó, sin embargo, que exista una intención institucional de provocar a la comunidad universitaria.
Desde la Comisaría 11 se acercaron a la Facultad tras la denuncia, ofrecieron disculpas y comunicaron que el agente sería trasladado. El jefe de la Unidad Regional Capital, Eduardo Luna, dio una versión distinta del primer episodio, sosteniendo que el policía solo había ingresado para usar el baño y que fue grabado sin su consentimiento.
Robín también destacó que la universidad ha trabajado en cooperación previa con la Policía para garantizar un corredor seguro para los estudiantes.




