La Policía Federal Argentina desarticuló una operación internacional de tráfico de drogas y secuestró 52 kilos de MDMA (éxtasis) en un procedimiento que autoridades consideran el mayor decomiso de este tipo registrado en el país.
El cargamento llegó al país oculto en una camioneta transportada en buque desde Europa. La investigación, denominada Operación Trasatlántica, incluyó allanamientos en Buenos Aires y Salta, con tres detenidos vinculados a la red.
El trabajo policial comenzó tras alertas de la Administración de Control de Drogas estadounidense (DEA) sobre una organización mexicana que intentaría ingresar grandes cantidades de estupefacientes por vía marítima. La pesquisa quedó bajo supervisión de PROCUNAR y fue desarrollada por agentes del Departamento Federal de Investigaciones.
Los investigadores utilizaron un agente encubierto que se infiltró en la estructura delictiva. Así identificaron a un ciudadano mexicano apodado "Buen Rostro", oriundo de Zapopan, Jalisco, quien había llegado a Argentina para hacerse cargo de la recepción de la droga.
La clave fue detectar que la organización buscaba recuperar una camioneta que había quedado en una zona franca tras llegar desde Bélgica. Con intervención judicial, efectivos realizaron una inspección mediante escáneres no intrusivos que detectaron densidades anormales en el vehículo.
En el tanque de combustible encontraron 38 botellas plásticas con sustancia granulada y cristalina: aproximadamente 20 kilos de MDMA. La requisa continuó y al desmontar paneles laterales y puertas hallaron 49 paquetes más envueltos en nylon y cinta adhesiva negra con otros 32 kilos de la sustancia.
Los investigadores colocaron dispositivos GPS en el vehículo para realizar una entrega vigilada y rastrear a quienes intentaran recuperarlo. El plan de la organización contemplaba que un emisario venezolano entregara dinero en efectivo a través de sistemas informales para concretar la operación.




