Las autoridades de seguridad de la Provincia de Buenos Aires sancionaron a Platense con dos partidos a puertas cerradas, consecuencia directa de los graves disturbios registrados el 15 de septiembre al finalizar el cruce ante Fluminense en los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Los incidentes comenzaron cuando hinchas brasileños demoraron su salida del estadio para festejar y entonaron cánticos provocadores hacia la parcialidad local. Ante esto, un sector de hinchas platenses invadió el campo de juego para dirigirse hacia la tribuna rival, lo que desencadenó disturbios y el robo de una bandera.
La sanción, formalizada mediante Resolución N.º 2026-176, tendrá impacto inmediato. Platense ya negocia el partido de este domingo ante Newell's en Vicente López, y la dirigencia rescindió las negociaciones para permitir público visitante. Se evaluaba la venta de 4.000 entradas a 80.000 pesos cada una, pero la medida fue descartada.
El club informó que apelará la resolución a través de recursos administrativos y presentación de pruebas, con el objetivo de reducir el alcance de la sanción. Esta será la primera vez que Platense cierra su estadio desde febrero de 2022.




