Rockhopper y Navitas Petroleum anunciaron que continuarán adelante con el proyecto Sea Lion en Malvinas, sin preocupación por las medidas que Javier Milei anunció hace días contra compañías que operen en el archipiélago sin autorización argentina.
Las dos operadoras, una de origen británico y otra con capitales israelíes, emitieron un comunicado conjunto donde aseguraron que las licencias petroleras que poseen del gobierno isleño siguen siendo válidas y cuentan con el respaldo del Reino Unido. Sostienen que no esperan impacto significativo en el cronograma del proyecto.
El presidente argentino había anunciado en cadena nacional la aplicación de nuevas sanciones: inhabilitación de empresas para operar en territorio argentino, un decreto para acelerar las penalidades y un proyecto de ley para aumentar multas a las compañías involucradas en la explotación de hidrocarburos en Malvinas sin consentimiento de Buenos Aires.
Pese a que las petroleras minimizaron el impacto, el mercado respondió de otra manera. Los papeles de Rockhopper cayeron más de un 5% en la Bolsa de Londres, mientras que los de Navitas perdieron alrededor de un 2% en Tel Aviv.
Sea Lion es un yacimiento ubicado a unos 220 kilómetros al norte de Malvinas. Si avanza hacia su fase productiva, implicaría la explotación comercial de petróleo a gran escala en la zona. Argentina sostiene que cualquier actividad de hidrocarburos en el archipiélago sin su autorización vulnera sus derechos soberanos.




