Los precios internacionales del crudo vuelven a dispararse en los mercados globales. El barril de Brent, referencia para Europa, alcanzó este jueves los US$105,52, con una suba de 4,25%, mientras que el West Texas Intermediate llegó a US$100,56 con un avance de 4,69%.
La escalada responde al recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán en Medio Oriente. Los enfrentamientos entre ambas potencias amenazan la navegación segura por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas del comercio mundial, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del suministro global de petróleo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, descartó cualquier negociación inmediata con Teherán. En declaraciones recientes, aseguró que el conflicto podría resolverse después de las elecciones de noviembre en su país, pero aclaró que actualmente no buscan llegar a un acuerdo con los iraníes.
La tregua de un mes entre ambas naciones colapsó a fines de agosto, cuando reanudaron los ataques mutuos contra objetivos militares y embarcaciones. Esto marca el retorno a la tendencia alcista de los precios tras varios meses de relativa estabilidad.
La volatilidad no es nueva. Desde la ofensiva estadounidense e israelí contra Teherán en febrero, el mercado petrolífero ha mostrado gran inestabilidad, aunque el Brent llegó a rondar los 73 dólares tras alcanzarse un acuerdo de paz, ahora superado nuevamente por la crisis actual.
Por otra parte, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) volvió a reducir su proyección de demanda mundial para 2026, por quinto mes consecutivo, estimándola en 380.000 barriles adicionales por día, lo que refleja las preocupaciones sobre el crecimiento económico global.




