El peronismo se moviliza contra la reforma a la Ley de Tierras que el Gobierno busca aprobar en el Senado. El cambio central: pasar del 15% al 25% el límite de territorio que pueden poseer extranjeros.
Para los dirigentes opositores, la cifra es alarmante. Explicaron que la normativa actual permite la propiedad de una superficie comparable a Santa Fe. Con la ampliación propuesta, se equivaldría a ceder toda la provincia de Buenos Aires a manos de inversores extranjeros.
Germán Martínez, jefe del bloque peronista en Diputados, convocó a movilizarse el jueves frente al Congreso. Pidió a los distintos sectores del partido y a la ciudadanía confluir en las calles para rechazar la iniciativa del Ejecutivo. "Debemos sostener la movilización y hablar con cada argentino sobre la importancia de oponerse a esta ley", afirmó.
En el Senado, el justicialista José Mayans denunció irregularidades en la tramitación del proyecto. Alertó sobre "vicios de nulidad" en el tratamiento de la Comisión de Asuntos Constitucionales desde el inicio del debate. También cuestionó que sigan presentando dictámenes modificados a último momento.
Desde el peronismo señalan que la reforma favorece a corporaciones internacionales y a magnates del sector tecnológico con intereses en la región patagónica.




