Con su cuerpo pardo dorado y escamas grandes, la perca es un pez nativo que habita los ambientes acuáticos de toda Neuquén. Su aleta dorsal característica, dividida en dos secciones —una con espinas fuertes y otra con radios blandos— la distingue de otras especies que comparten sus aguas.
La perca es una cazadora implacable. Desde sus primeras etapas de vida es carnívora, y los adultos grandes desarrollan hábitos piscívoros, es decir que se alimentan de otros peces. El puyen chico figura entre sus presas habituales. Contrario a lo que algunos creen, estos depredadores no prefieren a los salmónidos.
El comportamiento de esta especie cambia según su edad. Los ejemplares adultos viven mayormente en soledad, pero se congregan en cardúmenes durante la época de reproducción. Los juveniles, en cambio, permanecen agrupados la mayor parte del año.
La perca se distribuye ampliamente en la provincia: habita ríos, lagos, embalses y lagunas de altura en el norte neuquino, la cordillera y los grandes embalses del río Limay. Entre sus territorios se encuentran el lago Aluminé, el Huechulafquen, el Lolog y el río Collón Curá, además de lagunas de altura como Varvarco Campos, Vaca Lauquén y Los Pajaritos.
Su estado de conservación es no amenazado, lo que la mantiene como una especie integral de los ecosistemas acuáticos neuquinos.




