El segundo semestre escolar comenzó en Misiones con medidas de fuerza de los gremios que rechazaron el acuerdo salarial alcanzado entre el gobierno de Hugo Passalacqua y la Unión de Docentes de la Provincia.
Durante lunes y martes pasado, cinco organizaciones sindicales —Movimiento Pedagógico de Liberación, UDNAM, ATE Misiones, UTEM y el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha— llevaron adelante diferentes tipos de protesta: asambleas, un acampe en Montecarlo y paro total con movilizaciones.
El nudo del conflicto es salarial. El gobierno anunció aumentos en dos etapas: un maestro sin antigüedad cobrará $801.000 en julio y $820.000 en septiembre. Quienes tengan incorporado el programa Hora Más percibirán $1.101.000 y $1.120.000 respectivamente. La UDPM aceptó la propuesta, pero los demás sectores la rechazan como insuficiente.
Para dimensionar la brecha: el Instituto Provincial de Estadística y Censos ubicó el costo de la canasta básica en aproximadamente $1,8 millones mensuales. El sueldo inicial docente representa menos de la mitad de ese monto.
Los gremios también reclaman mejoras edilicias en las escuelas, mayor financiamiento para comedores escolares, normalización de prestaciones del Instituto de Previsión Social y pase a planta del personal de servicio.
El conflicto expone que el acuerdo oficial con un sindicato no cierra el debate: una parte significativa del sector considera insuficientes las mejoras. El gobierno afirmó haber realizado trabajos de mantenimiento en decenas de establecimientos educativos para el regreso de clases.




