El Papa León XIV celebró este sábado una multitudinaria ceremonia religiosa en la Plaza de la Concordia de París, ante aproximadamente 700 mil personas que se congregaron para escuchar su mensaje.
Durante la homilía, el Pontífice centró su reflexión en la idea de Jesucristo como fuente espiritual capaz de saciar las necesidades más profundas del ser humano. Tomando como base un pasaje bíblico —"El que tenga sed, que venga a mí y beba"—, invitó a los católicos franceses a convertir su fe en un instrumento de esperanza para quienes viven en soledad, desánimo o sequía espiritual.
El acto forma parte del Viaje Apostólico del Papa a Francia, que continúa con actividades en Lourdes. En su mensaje, exhortó a familias, jóvenes, catecúmenos y toda la comunidad cristiana a llevar el Evangelio a los lugares donde prevalece el desaliento y la falta de esperanza.




