El Papa León XIV pronunció un discurso en la ciudad francesa de Metz donde criticó los conflictos que atraviesan el continente europeo y reclamó fortalecer el multilateralismo como salida a la creciente desconfianza entre gobiernos y ciudadanos.
El pontífice, quien estuvo en Francia durante una visita de cuatro días, se refirió a un mundo marcado por guerras, hambre y deterioro de las relaciones personales. Aunque no mencionó directamente la invasión rusa a Ucrania, condenó lo que describió como nuevas "masacres sin sentido" en suelo europeo.
Frente al presidente francés Emmanuel Macron y representantes de varias naciones europeas, León XIV planteó que el continente puede romper el círculo de conflictos reafirmando su compromiso con el Estado de derecho y el diálogo. "Europa puede romper este ciclo defendiendo el principio del respeto a los demás, que ha cultivado durante los últimos ochenta años", expresó.
El Papa enfatizó la necesidad de negociaciones pacientes y disposición a ceder posiciones en favor de la paz común. También destacó la importancia de las raíces cristianas europeas como parte de la identidad cultural e histórica del continente.
La elección de Metz para este discurso no fue casual: la ciudad está vinculada a Robert Schuman, una de las figuras clave en la construcción de la Europa moderna. Metz también es símbolo de los conflictos que marcaron el continente: fue anexionada por la Alemania nazi en 1940 y cambió de manos varias veces entre Francia y Alemania a lo largo de la historia.




