El Papa León XIV renovó su preocupación por la situación de miles de migrantes que en los últimos días intentaron cruzar desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta. Tras la ceremonia del Ángelus en el Vaticano, el Pontífice se dirigió en español a los fieles para pedir soluciones que prioricen la paz, la estabilidad y la justicia.
"Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia", expresó León XIV desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico.
Los hechos ocurrieron los días 30 y 31 de julio, cuando se registró un intento sin precedentes de entrada masiva al enclave español. Muchos migrantes trataron de alcanzar a nado el territorio, dejando numerosas víctimas. Las cifras varían según la fuente: mientras que autoridades marroquíes reportan alrededor de 73.500 retornos y 71 fallecidos, el Ministerio del Interior español mantiene una estimación oficial de más de 48.300 retornos frente a entre 50.000 y 60.000 entradas, aunque otros datos apuntan a que el número de muertos podría haber alcanzado 84.
El Papa también llamó a la comunidad internacional a no olvidar los conflictos activos en el mundo. "Continuemos rezando por la paz, para que en el mundo cesen las guerras y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos", expresó, recordando especialmente a niños, ancianos y enfermos que sufren las consecuencias de las hostilidades.
León XIV reafirmó su preocupación por víctimas de guerras que ocupan la atención mediática y aquellas relegadas al olvido, incluida la situación en Ucrania, donde ataques recientes han causado bajas, sumados a un atentado en Moscú que dejó tres fallecidos.




