El Gobierno nacional mantiene los preparativos en marcha para recibir al Papa León XIV entre el 8 y 11 de noviembre, aunque reconoce que la salud del Pontífice puede obligar a replantear el cronograma.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, fue clara en sus declaraciones: el operativo continúa a pleno ritmo. "Hasta que no haya una respuesta oficial del Vaticano, seguimos trabajando porque es un dispositivo impresionante", explicó.
Sin embargo, admitió que el estado de salud de Su Santidad es prioritario. "Tenemos fe de que venga, más los que somos creyentes, pero primero está la salud de Su Santidad. Es probable que haya modificaciones", señaló Monteoliva.
Desde la Casa Rosada confían en que la gira papal se concrete en las fechas previstas, que incluye también paradas en Uruguay y Perú. "Si hay que reprogramar, se reprograma. Lo dijo el Presidente", afirmó la ministra.
El canciller Pablo Quirno refrendó esta posición: "Siempre hay que esperar y como es obvio, la prioridad para nosotros es el estado de salud del Papa".
Las próximas semanas serán decisivas. El Gobierno mantiene el estado de alerta, pero dependerá de la información que llegue del Vaticano cómo continúen los preparativos.




