Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el sur de Panamá este viernes, generando más de un centenar de movimientos sísmicos secundarios. El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó la cifra después de ajustes iniciales que llegaron a estimar una magnitud de 8,0.
El epicentro se localizó a apenas 12 kilómetros de profundidad, cerca de la comunidad rural de La Pitaloza, en el sur del país. El movimiento fue sentido con fuerza en Ciudad de Panamá, donde cientos de personas evacuaron edificios por precaución. También se percibió en zonas de Costa Rica y Colombia.
Las autoridades de Panamá reportaron personas lesionadas trasladadas a centros de salud, aunque la subdirectora del Sistema Nacional de Protección Civil aclaró que hasta el momento no hay fallecidos registrados. En la provincia de Herrera, cercana al epicentro, residentes reportaron objetos derribados en sus viviendas.
El sismo activó alertas de tsunami en toda la costa del Pacífico, abarcando Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, México e incluso Hawái. Las alertas se desactivaron con el correr de las horas sin reportar olas significativas.
Como medida de precaución, el Ministerio de Educación panameño suspendió las clases vespertinas a nivel nacional y cerró oficinas administrativas. El presidente José Raúl Mulino visitó la zona afectada y pidió calma a la población, advirtiendo contra el uso del desastre para generar pánico.
Países vecinos expresaron solidaridad: Colombia y Guatemala ofrecieron asistencia inmediata a Panamá ante la emergencia.




