Un bombardeo realizado por fuerzas militares colombianas el 10 de octubre contra disidencias de las extintas FARC en la región del Catatumbo (noreste del país) resultó en la muerte de cuatro integrantes del "Frente 33", según informó el Ministerio de Defensa.
Entre los fallecidos había tres hombres y una adolescente de 16 años, quien se encontraba en funciones de combate de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Medicina Legal.
Después del bombardeo, unidades terrestres ingresaron al campamento para asegurar la zona. Durante esa fase de la operación, tres soldados resultaron heridos al activar un campo minado.
Las fuerzas militares incautaron armamento y municiones: 10 fusiles, una ametralladora, dos armas cortas, 57 cargadores y más de 3.860 cartuchos de diferentes calibres.
Las autoridades militares señalaron que la operación incluyó medidas para proteger a civiles, cumpliendo con principios internacionales de distinción, proporcionalidad y precaución. Justificaron la acción argumentando que estos grupos han atacado viviendas con drones explosivos y han sembrado campos minados en la región.
El presidente Abelardo de la Espriella reportó que en los primeros dos meses de su administración, la fuerza pública ha neutralizado a 70 delincuentes de diversos grupos armados ilegales y ha afectado operativamente a más de 1.117 integrantes de organizaciones criminales.




