El Gobierno enfrenta una semana complicada en el Congreso. Mientras intenta avanzar con proyectos clave —Presupuesto 2027, reforma de seguridad nacional y protección para personas con discapacidad—, la oposición aprovecha para imponer sus propias condiciones en una mayoría cada vez más frágil.
La iniciativa sobre Defensa de la Soberanía Nacional generó alerta en distintos sectores. Más allá del objetivo explícito de sancionar empresas que exploten recursos en Malvinas, hay preocupación sobre cambios en el sistema de seguridad y libertades. El presidente de la Cámara, Martín Menem, debe definir este fin de semana cómo se distribuye el proyecto entre comisiones, con la intención de dictaminarlo antes del debate presupuestario previsto para el 7 de octubre.
Pero el punto más delicado es discapacidad. El oficialismo ya sufrió seis derrotas legislativas consecutivas sobre este tema en los últimos meses. Luego de que la oposición le obligara a debatir un proyecto propio hace una semana, La Libertad Avanza prometió un texto "superador" a sus aliados. El problema: el Presupuesto enviado por la Casa Rosada no contemplaba los compromisos sobre protección social y aranceles que Menem y otros diputados habían negociado.
La contradicción generó tensión interna. Legisladores que habían comprometido cambios a sus aliados quedaron sin piso. Menem tuvo que salir a explicar que el dictamen de discapacidad sí existirá y que la parte presupuestaria será corregida para mantener coherencia.
Según fuentes parlamentarias, el Gobierno está "muy cerca" de cerrar un acuerdo sobre discapacidad con sus aliados dialoguistas. Sin embargo, los detalles aún no están definidos y el tiempo corre.




