Niños y adolescentes de Neuquén participaron del cuarto encuentro de Guardianes Ambientales, un proyecto que lleva la educación ambiental directo a la práctica: esta vez visitaron la Huerta Comunitaria Belén, armaron una compostera con sus propias manos e hicieron carteles para concientizar a vecinos.
La jornada se desarrolló en el Centro Comunitario Oeste el 12 de agosto. Los participantes comenzaron compartiendo desayuno con las Mujeres Huerteras, quienes les contaron cómo funcionan los cultivos, cómo se organizan y qué productos sacan de la tierra. Ese intercambio directo entre generaciones permitió que los chicos vieran en vivo cómo funciona una huerta sostenible dentro de la comunidad.
Luego vinieron las manos a la obra. En un taller sobre separación de residuos y compostaje, los participantes aprendieron por qué importa aprovechar restos vegetales para producir abono. La parte más concreta: construyeron e instalaron una compostera que quedará funcionando en el Centro Comunitario para uso diario.
El proyecto suma participación de Guardafauna de la Provincia, el Instituto Provincial de Juegos de Azar (IJAN) y el Programa de Desarrollo Agroalimentario (Proda). La idea es que cada mes haya un encuentro nuevo donde chicos y adolescentes incorporen saberes ambientales a partir de la observación y el trabajo colectivo.
Los carteles que elaboraron durante la jornada se usarán próximamente en otras acciones de sensibilización en el barrio, la Comisión Vecinal y la huerta, para que el cuidado del entorno sea cosa de todos.




