El gobernador Rolando Figueroa presentó las cuentas que traería el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a la provincia de Neuquén. El análisis muestra un intercambio: reducir ingresos fiscales hoy para atraer inversiones que generen más recursos mañana.
La provincia recibiría 8,1 millones de dólares menos acumulados hasta 2030 por la reducción de 10 puntos en el impuesto a la renta que aplica el RIGI. Pero ese costo se vería compensado por un incremento estimado en más de 240 millones de dólares en ingresos adicionales hacia finales de la década.
El razonamiento detrás de la medida es que una carga tributaria menor permitiría a los productores neuquinos de gas natural licuado (GNL) competir en el mercado internacional, especialmente frente a la oferta estadounidense. "Si tenemos un impuesto a la renta que lleve el costo de producción del GNL a un valor similar al de Estados Unidos, vamos a poder vender nuestra producción", argumentó Figueroa.
Los beneficios no serían inmediatos. Según las proyecciones, el impacto positivo comenzaría a verse en 2027 y se profundizaría en 2028 y años siguientes. Para 2030, el gobernador espera que la economía provincial haya duplicado su tamaño, lo que permitiría financiar inversiones urgentes en infraestructura: rutas, energía, agua y saneamiento para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y la expansión demográfica.
El RIGI representa para Neuquén una apuesta importante: resignar recursos fiscales inmediatos a cambio de condiciones que aceleren la inversión privada en hidrocarburos durante los próximos años.




