La provincia de Neuquén integra un sistema global que detecta emisiones de metano desde satélites y activa protocolos para reducirlas. Andreea Calcan, responsable del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), visitó la región para destacar los avances locales en materia de monitoreo y control climático.
El mecanismo funciona en ciclos: los satélites detectan grandes fugas de metano en instalaciones petroleras y gasíferas, se notifica a las autoridades provincial y a las empresas operadoras, se investiga la causa, se ejecutan medidas de mitigación y se hace seguimiento. Neuquén actuó como punto focal dentro de este sistema, conocido como MARS (Sistema de Alerta y Respuesta de Metano), para responder a emisiones significativas en la cuenca.
Calcan, doctora en Física con más de veinte años de experiencia en investigación ambiental y validación satelital, señaló que contar con datos verificados es decisivo para que gobiernos y empresas tomen medidas concretas. "Nuestra misión es proporcionar información abierta, confiable y que pueda traducirse en acción", explicó.
La iniciativa se enmarca en el encuentro Vaca Muerta Metano Near Zero, que se realizará los días 15 y 16 de septiembre en Neuquén. El evento reunirá a autoridades locales, operadores petroleros, organismos internacionales y especialistas para debatir cómo medir, regular y reducir emisiones en el sector energético.




