La provincia de Neuquén intensifica su combate contra el tráfico de drogas en los barrios con acciones concretas: en la tercera incineración de estupefacientes realizada en los últimos meses, fueron destruidos 12 kilos de cocaína, 25 kilos de marihuana y 78 kilos de plantas de cannabis con valor estimado en más de 2.000 millones de pesos.
La operación se llevó a cabo en los hornos del Cementerio Central de Neuquén capital. En paralelo, el Ministerio Público Fiscal entregó al Registro Nacional de Armas 800 armas de fuego, 250 kilos de municiones y 400 cargadores incautados en causas ya cerradas, para su destrucción definitiva en Buenos Aires.
Desde que Neuquén asumió la desfederalización del narcomenudeo, profundizó una estrategia que articula a la Policía provincial, la Justicia, los municipios y la ciudadanía. El gobernador Rolando Figueroa enfatizó que los delitos bajaron un 27 por ciento en la zona Confluencia en el último año y vinculó directamente estos resultados con la reducción de armas en circulación y el trabajo coordinado contra la venta de drogas.
Esta política de persecución del último eslabón del narcotráfico busca impactar directamente en la seguridad de los barrios, donde la presencia de drogas y armas genera la mayor vulnerabilidad.




