Las autoridades de Nepal y la región autónoma china del Tíbet informaron que el saldo de la catástrofe provocada por inundaciones y deslizamientos de tierra ya alcanza 804 personas muertas, con más de 3.000 desaparecidas.
En Nepal se registraron 788 muertes, mientras que en el Tíbet la cifra llega a 16. Entre los desaparecidos, Nepal reporta 2.502 personas, incluidos 589 turistas extranjeros, y China suma 564 más.
Las operaciones de rescate enfrentan condiciones extremadamente difíciles. Las lluvias continuas, nuevos deslizamientos y el riesgo de crecidas repentinas complican los trabajos. Un desprendimiento adicional aguas abajo de una represa natural formada tras el desastre provocó que equipos de rescate se retiraran cerca del paso fronterizo de Gyirong.
Nepal desplegó aproximadamente 19.800 efectivos del Ejército y la Policía, que hasta ahora han rescatado a más de 8.000 personas. Las autoridades ahora se concentran en localizar trabajadores atrapados en centrales hidroeléctricas, donde se sospecha que unos 900 permanecen sepultados o aislados.
El desastre ocurrió el miércoles pasado en la cuenca del río Bhote Koshi, en la frontera entre ambos países, en una región montañosa de acceso muy limitado. Los equipos de rescate advierten sobre el aumento del caudal del río y esperan que las lluvias persistan en las próximas horas.
Nepal y China mantienen coordinación conjunta de las operaciones ante el temor de nuevas avalanchas y crecidas. La tragedia también afecta a numerosos ciudadanos extranjeros que se encontraban en la zona cuando se produjo la catástrofe.




