El ucraniano Mykhailo Mudryk pisó una cancha de fútbol después de casi dos años. El delantero del Chelsea entró desde el banco en el segundo tiempo del amistoso contra la Juventus, en un regreso que marca el cierre de una de las historias más complicadas del fútbol europeo reciente.
Mudryk llegó a Londres a principios de 2023 con un precio de 100 millones de euros y expectativas de ser una estrella. El resultado fue el opuesto: en 73 partidos solo hizo 10 goles y 9 asistencias, muy lejos de lo esperado para un fichaje de esa envergadura.
En noviembre de 2024, dio positivo en un control antidopaje por meldonium, una sustancia que mejora la resistencia. La Federación Inglesa le impuso cuatro años de suspensión, pero la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) redujo la sanción después de que su defensa comprobara que los niveles detectados no cumplían con los estándares actuales para castigarlo de esa forma.
Este miércoles regresó tras 615 días sin jugar. El Chelsea perdió 1-0 contra la Juventus en el amistoso, pero para Mudryk fue un primer paso en el camino de la readaptación. Tendrá que afrontar varias semanas para recuperar el ritmo competitivo antes de ser considerado nuevamente en los planes del equipo.




