Por primera vez en casi dos años, la proporción de deudas impagas en el sistema financiero registró una caída en junio. Según datos del Banco Central analizados por la Consultora 1816, la mora total cayó a 7,6% desde el 7,7% del mes anterior.
Aunque la variación es pequeña, marca un quiebre importante: desde octubre de 2024 los índices de morosidad no bajaban. En las familias, el descenso fue de 12,8% a 12,7%, mientras que en las empresas se mantuvo estable en 3,5%.
Qué explica el freno
Los analistas identifican varios factores detrás del cambio. La inflación más baja de los últimos meses permitió una leve recuperación de los salarios. Simultáneamente, las tasas de interés cayeron, lo que alivió el costo de los créditos existentes. Los bancos privados también encararon planes de financiación con sus clientes, mientras que entidades oficiales como Nación y Banco de la Provincia de Buenos Aires otorgaron créditos blandos.
Hay un factor adicional que los expertos señalan: el volumen total de créditos otorgados se redujo, lo que afecta los porcentajes finales de morosidad.
El Gobierno mantiene su postura
Las autoridades nacionales descartaron cualquier intervención estatal y subrayaron que serán los bancos quienes negocien caso por caso con sus deudores. Argumentan que la mayoría de las familias endeudadas tomó dinero de fintech, lo que no impacta directamente en el sistema financiero formal.
Los analistas esperan una consolidación de esta tendencia en los próximos meses para confirmar si se trata de un cambio de ciclo duradero.




