La negociación salarial docente en Misiones llegó a un punto muerto. En la reunión técnica del miércoles, la provincia decidió no aumentar el sueldo básico de los maestros y corrió la discusión para octubre.
El básico quedó fijo en $194.616,77, la cifra que se acordó en julio. El sindicato UDA rechazó el acta y se negó a firmar el documento, argumentando que los montos no compensan la pérdida de poder adquisitivo que vienen sufriendo los docentes.
El Gobierno provincial presentó algunas mejoras puntuales: actualizó el cálculo de movilidad para supervisores y secretarios escolares (el valor de combustible subió de $1.872 a $2.205) y elevó el adicional para directores del 35 al 45 por ciento. Pero estas correcciones no impactan en la escala general ni tocan el salario base.
La postergación tiene consecuencias concretas: el básico funciona como referencia para calcular antigüedad y otros adicionales, así que mantenerlo sin cambios afecta toda la liquidación final de cada docente.
Dos organizaciones sindicales —UDA y FETEL— ya habían cuestionado el acta de julio y no la firmaron en su momento. Ahora, UDA vuelve a plantarse en la misma posición: reclama una mejora que se refleje en toda la escala salarial, no solo en funciones específicas.
La subsecretaria de Educación, Gabriela Bastarrechea, confirmó que en octubre se reabrirá la discusión sobre el básico y también se instalará una mesa previsional. Mientras tanto, los docentes de Misiones seguirán con el mismo salario que rige desde septiembre.




