Dos proyectiles alcanzaron el viernes por la noche el aeropuerto de Adén, en Yemen. Según reportes de la policía local, fue el segundo ataque similar en menos de siete días.
Las autoridades señalaron a los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, como responsables del lanzamiento. No se reportaron víctimas en el impacto.
Un funcionario de seguridad y un controlador aéreo confirmaron que la zona afectada alberga una unidad militar cercana al gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudí. Ambos solicitaron anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente.
De momento, ningún grupo reivindicó directamente los ataques.
La tensión entre Irán y el reino saudí
Irán rechazó las acusaciones saudíes de estar detrás de las operaciones hutíes. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, negó la participación de Teherán e incluso se ofreció a mediar entre ambas partes.
Sin embargo, especialistas coinciden en que hutíes e Irán mantienen vínculos de larga data. Los rebeldes pasaron de ser un grupo marginal a convertirse en el grupo más poderoso dentro de la red iraní, según evaluaciones de analistas estadounidenses.
Los ataques hutíes contra Arabia Saudí han dejado aproximadamente 20 muertos en las últimas semanas. El saldo más grave fue hace poco en el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, donde fallecieron 13 personas.




