El presidente Javier Milei mantiene a Malvinas como prioridad de su agenda y confía en obtener avances que gobiernos anteriores no consiguieron en torno a la soberanía sobre el archipiélago.
La apuesta ganó impulso tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de que revisará la histórica postura de neutralidad de su país sobre el territorio. Este cambio de posición en Washington es visto desde la Casa Rosada como una oportunidad concreta.
En los últimos días, el mandatario ha transmitido su convicción sobre este tema a su gabinete, legisladores y círculo cercano. El director de Realización Audiovisual de la Presidencia, Santiago Oría, reflejó esa determinación en un posteo donde señaló que "el curso de los acontecimientos está empujando hacia un punto de inflexión". Desde La Libertad Avanza confirmaron que el mensaje fue coordinado deliberadamente con Milei para ilustrar cómo visualiza la situación.
En una entrevista del miércoles, el presidente rechazó las críticas que lo acusan de usar Malvinas como estrategia de imagen. "Los analistas dicen que lo hacemos por cuestión de imagen y oportunismo político. Es una estupidez mayúscula", afirmó. Explicó que el endurecimiento de sanciones contra empresas que exploten hidrocarburos en el archipiélago sin autorización argentina fue decidido en reunión de gabinete previa al anuncio nacional del 3 de septiembre.
Milei sostuvo que la decisión sobre esta política se adoptó antes de que los detalles trascendieran públicamente, y cuestionó a quienes juzgan sus iniciativas sin revisar los hechos de su elaboración.




