El gobierno nacional redujo drásticamente los envíos de dinero a las provincias en agosto. Los fondos discrecionales sumaron apenas $68.288 millones, lo que representa una caída de 66,4% en términos reales respecto al año anterior. Es el peor registro para este mes desde 2005.
El impacto se sintió en educación, infraestructura y planes de previsión social. Según datos de la consultora Politikón Chaco, casi la mitad de lo distribuido (45%) fue destinado a programas de jornada extendida en escuelas, mientras que otro 22% fue hacia cajas previsionales provinciales.
La distribución territorial fue desigual. Buenos Aires concentró el 23,7%, Entre Ríos el 12,9% y Santa Fe el 10,4%. Mientras tanto, provincias como Tierra del Fuego, Río Negro, Formosa y Santa Cruz quedaron prácticamente fuera del reparto, con participaciones inferiores al 0,3%.
En lo que va del año, los fondos discrecionales acumulan una baja del 63,1% en términos reales frente a igual período de 2023. Además, en agosto no hubo ningún envío de Adelantos Transitorios Nacionales, una línea de financiamiento que antes permitía a las provincias afrontar emergencias.




