El Gobierno ejecutó en agosto una contracción real del gasto primario superior al 10%, según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP). El recorte se concentró en prestaciones sociales, transferencias a provincias y salarios del sector público.
Los números del ajuste: El gasto primario cayó un 10,2% interanual ajustado por inflación. Sin embargo, los fondos destinados a cubrir intereses de deuda crecieron un 60,5% en el mismo período, lo que profundiza la tensión fiscal.
Jubilaciones bajo presión: Las prestaciones de seguridad social (jubilaciones y pensiones) registraron una caída real del 10,1% interanual. En agosto no se giraron fondos para Pensiones No Contributivas por Invalidez, aunque el acumulado enero-agosto muestra una leve suba del 0,8%.
Provincias y educación castigadas: Las transferencias corrientes a provincias cayeron 86,1% interanual en agosto, acumulando una baja del 64,6% en los primeros ocho meses. Las universidades recibieron un 1,1% menos en agosto y cargan una reducción acumulada del 12,7% anual.
Estado más magro: El funcionamiento diario estatal se contrajo un 24,3% interanual. Los salarios públicos bajaron 7,9% en agosto, con una reducción acumulada del 4,2% desde enero.
El resultado arrojó un superávit primario de $1,86 billones en agosto, pero un déficit de $690 mil millones al incluir el pago de intereses de deuda. La ASAP alertó que la contabilidad oficial no refleja los intereses capitalizables de letras y bonos que transfirieron deuda del Banco Central al Tesoro, lo que modificaría el resultado acumulado anual.




