El Gobierno nacional cambió su estrategia respecto a los mandatarios provinciales. Después de un año de mantener distancia, ahora busca negociar alianzas que le permitan al presidente Javier Milei asegurar su reelección en 2027, una prioridad que comparten todos los sectores de la administración.
Este giro contrasta con lo ocurrido durante 2025, cuando el equipo cercano a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, priorizaba fortalecer el sello de La Libertad Avanza por sobre los pactos territoriales. En paralelo, el asesor Santiago Caputo promovía cerrar más acuerdos con las provincias, lo que generó debates internos.
Según explicaron desde la Casa Rosada, la decisión de entonces respondía a proteger al Gobierno y la identidad del movimiento libertario. "Nos querían llevar hacia un Gobierno de coalición. No todas las reglas aplican en todos los momentos", señalaron desde el círculo karinista.
Para las elecciones presidenciales, la administración espera sancionar una reforma electoral que incluya colectoras — listas adicionales que permitan a los gobernadores participar en la boleta libertaria sin que eso signifique entregar diputados y senadores nacionales. "Cada cual se lo tiene que ganar", explicó un legislador del oficialismo.
Los libertarios aguardan la finalización del Mundial 2026 para iniciar los primeros contactos con los gobernadores aliados. Ese será el punto de partida para el armado que culminará con el cierre de listas en 2027.




