La Unión Europea respalda a España en la peor crisis migratoria que enfrenta Ceuta en los últimos años. Entre el jueves y viernes, miles de personas intentaron cruzar desde Marruecos hacia territorio español a través del espigón del Tarajal, dejando un saldo de 67 fallecidos confirmados. Organizaciones de derechos humanos marroquíes estiman que el total de víctimas podría alcanzar los 130, aunque sin verificación oficial.
Magnus Brunner, comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, afirmó que la UE acompañará a España en la gestión de la emergencia. Enfatizó la necesidad de actuar de forma "decidida, rápida y unida" y resaltó que la solidaridad entre Estados miembros es fundamental ante la presión migratoria.
Los ministros del Interior de la UE se reunirán el próximo martes en una sesión extraordinaria para analizar la situación en Ceuta y definir medidas comunitarias. Las autoridades españolas mantienen un operativo permanente en la frontera, con unidades de la Guardia Civil, Policía Nacional y equipos especializados en control fronterizo patrullando tanto el perímetro terrestre como las zonas costeras.
La presión en Ceuta y Melilla persiste en niveles altos. Durante la madrugada, varios grupos de migrantes se acercaron a los perímetros fronterizos activando protocolos de vigilancia. Aunque no se concretaron saltos masivos nuevamente, agentes reportaron "intentos coordinados" que anticipan nuevos episodios de tensión.
Brunner destacó que la crisis evidencia la necesidad de profundizar la cooperación con Marruecos y avanzar en políticas migratorias europeas más coordinadas y sostenibles.




