Micaela Gladys Albornoz, la mujer de 32 años que desapareció el 24 de junio desde Rosario, fue localizada en buen estado en la ciudad brasileña de Florianópolis. La joven se presentó en el Consulado Argentino de esa localidad, ubicada al sur de Brasilia, para solicitar asistencia y regresar a San Pablo.
Albornoz se acercó a las autoridades diplomáticas llevando el documento de identidad de una vecina. Ese documento estaba siendo rastreado por el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, lo que facilitó su identificación inmediata. Las huellas dactilares confirmaron su identidad sin lugar a dudas.
La desaparición de Micaela generó una búsqueda intensiva en la zona. Se registraron movimientos en su cuenta bancaria en la terminal de ómnibus de Córdoba, y se manejaban pistas sobre una posible estadía en Santiago del Estero. Su familia realizó varias marchas públicas reclamando información sobre su paradero.
Tanto el gobierno santafesino como el Ministerio de Seguridad provincial ofrecieron recompensas por datos confiables: el primero puso $10 millones sobre la mesa, mientras que la cartera de seguridad ofreció $5 millones adicionales.
Albornoz se encontraba en tratamiento por cuestiones de salud mental al momento de su desaparición. Los médicos y su familia esperan que pronto pueda reintegrarse con sus seres queridos tras ser localizada en el exterior.




