La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum cuestionó la decisión del gobierno estadounidense de revocar visas a dirigentes políticos mexicanos, incluido Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador.
Sheinbaum sostuvo que el cancela de visas responde a motivaciones políticas y no a cuestiones de seguridad o delincuencia, como alega Washington. "No es parejo a todos los países", señaló en conferencia de prensa, argumentando que si el criterio fuera realmente combatir la criminalidad, la medida se aplicaría de manera uniforme en toda América Latina.
La mandataria consideró que esta acción constituye una injerencia en los asuntos internos de México y advirtió que la estrategia es aprovechada por sectores de la derecha mexicana que, según sus palabras, buscan mayor alineamiento con Estados Unidos.
Por su parte, López Beltrán respondió con una carta dirigida a Trump en la que rechazó los cargos implícitos. "No existe ninguna razón que justifique tan arrogante proceder", escribió, y aseguró no tener antecedentes de actos inmorales o delictivos que justifiquen la revocación de su visa.
El hijo del expresidente también cuestionó directamente al mandatario estadounidense, pidiendo que responda con claridad sobre los motivos de la decisión y sugiriendo que podría tratarse de una represalia política contra el partido Morena.




