Con la mira puesta en las elecciones de diciembre de 2027, el exdirigente Martín Mendiguren presentó una propuesta de modificación estatutaria para Boca Juniors que busca terminar con promesas incumplidas.
La iniciativa consiste en crear un órgano auditor con representantes tanto del oficialismo como de la oposición, encargado de supervisar las cinco promesas más importantes de cada nueva gestión.
El mecanismo prevé consecuencias concretas. Si la comisión directiva no cumple lo ofrecido en campaña, el órgano auditor puede remitir el caso a la Asamblea de Representantes. Dependiendo de la gravedad del incumplimiento, los socios podrían aprobar multas, sanciones o incluso la destitución de directivos.
"Estoy trabajando en la modificación del estatuto, donde uno de los ejes es la creación de un órgano auditor compuesto por oficialismo y oposición, que audite las cinco promesas más importantes de la gestión electa", explicó Mendiguren.
Si se aprueba, sería un precedente sin antecedentes en el fútbol argentino: obligaría a los candidatos a presentar propuestas realizables y medibles, sabiendo que incumplirlas podría costarles el cargo.
Un debate que define 2027. Mendiguren compite por la presidencia contra José Beraldi —exvicepresidente con fuerte base territorial—, Pedro Orgambide —dirigente con peso en asambleas y filiales— y el oficialismo de Juan Román Riquelme, que buscará revalidarse. Con 16 agrupaciones habilitadas y una tensión creciente por transparencia y cumplimiento de gestión, la carrera política en Boca promete ser intensa.




