Los fármacos GLP-1 ganaron popularidad en redes sociales como solución rápida para bajar de peso, pero los especialistas alertan sobre un riesgo real: la pérdida de masa muscular que puede ocurrir sin seguimiento médico adecuado.
Aunque el dato circula fuerte entre influencers y marcas de suplementos, los médicos aclaran que el fenómeno es más complejo de lo que parece. La regla de oro es que estos medicamentos nunca deben tomarse sin supervisión constante.
La endocrinóloga Gacela Simán Menem, presidenta de la Fundación Argentina de Síndrome Metabólico, lo explica así: "Los GLP-1 no son un tratamiento para iniciar en soledad. Tienen efectos adversos posibles, sus dosis varían de persona a persona, y cada organismo responde distinto".
Según estudios médicos, aproximadamente el 25% del peso que se pierde con estos fármacos corresponde a masa magra (músculo, órganos y agua). Pero aquí viene el detalle importante: buena parte de esa pérdida es músculo de baja calidad infiltrado de grasa, mientras que la función física real —equilibrio, fuerza, movilidad— tiende a mejorar durante el tratamiento.
¿Cómo cuidar el músculo mientras se baja de peso?
La clave está en dos pilares: comer suficiente proteína y hacer ejercicio. Simán Menem lo subraya: "Convertir ambas cosas en prioridad es fundamental". Cuando el cuerpo entra en déficit calórico, destina la energía disponible a funciones básicas, no a construir músculo nuevo. Pero eso se puede mitigar.
No se trata solo de una dieta. El acompañamiento debe ser integral: orientación nutricional profesional, actividad física dosificada y monitoreo de la composición corporal a lo largo de todo el proceso.
El problema viene cuando cada paciente no es visto como único. Algunas personas necesitan medicamentos diferentes o dosis más altas. Un médico especializado en metabolismo es quien puede ayudar a explorar las opciones disponibles. En centros como el CESAN, equipos multidisciplinarios acompañan cada etapa del tratamiento, ajustando lo necesario sobre la marcha.
La conclusión es clara: estos medicamentos revolucionaron el abordaje de la obesidad y las enfermedades metabólicas. Pero solo funcionan bien bajo supervisión médica constante y especializada.




