En el juicio que se sigue en San Isidro por la muerte de Diego Maradona en noviembre de 2020, dos peritos de parte ofrecieron sus conclusiones: el exfutbolista falleció por un episodio cardíaco agudo, pero los expertos no pudieron establecer qué desencadenó exactamente ese evento.
El cardiólogo Ricardo Iglesias, que trabaja en la Fundación Favaloro, fue categórico ante el tribunal: "Maradona murió como consecuencia de un evento cardíaco". Sin embargo, aclaró que los estudios realizados solo detectaron una isquemia y una arritmia, sin poder determinar cuál de las dos se presentó primero ni qué las causó.
Por su parte, Antonio Maya, expeRito del Cuerpo Médico Forense, coincidió en el diagnóstico y subrayó que la muerte fue "imprevisible" al tratarse de un episodio súbito. Maya indicó además que, aunque Maradona había presentado algunos problemas cardíacos años atrás, en 2020 no tenía ninguna patología cardíaca activa según los registros médicos disponibles.
Iglesias también se pronunció sobre el plan farmacológico que supervisaba la psiquiatra Agustina Cosachov, una de las imputadas en la causa: señaló que ese esquema de medicamentos "no guarda relación" con el evento cardíaco que causó la muerte.
Junto con Cosachov, están acusados el médico personal de Maradona, Leopoldo Luque; el enfermero Ricardo Almirón; las enfermeras Gisella Madrid y Nancy Forlini; el psicólogo Carlos Díaz; el jefe de enfermeros Mariano Perroni, y el médico clínico Pedro Di Spagna.




