Un equipo de investigadores de la Universidad de Tubinga recuperó en 2025 dos esculturas de aves talladas en marfil de mamut dentro de la cueva Hohle Fels, en el suroeste de Alemania. Las piezas datan de hace aproximadamente 40.000 años y fueron creadas durante el Paleolítico superior por la cultura auriñaciense.
Las figuras son diminutas: pesan apenas 1,3 y 0,7 gramos, y apenas superan el tamaño de una uña. Una muestra un ave en posición de descanso, mientras que la otra representa un ave con las alas extendidas, aunque una de ellas se encuentra fracturada.
Detalle excepcional para la época
Lo que distingue a estas miniaturas es el nivel de precisión con el que fueron elaboradas. Nicholas Conard, director de las excavaciones, señaló que no se trata de simples formas redondeadas, sino de esculturas que permiten identificar características específicas de la especie representada e interpretar la conducta del animal.
Los especialistas aún no han llegado a un consenso sobre la especie exacta. Una hipótesis sugiere que se trata de perdices nivales, aves adaptadas al frío cuyos restos aparecen frecuentemente en yacimientos prehistóricos de la región. Otra posibilidad es que representen urogallos, aves más grandes de la familia de los faisanes, conocidas por sus rituales de cortejo elaborados y su apariencia distintiva.
Lo que sí está confirmado es que ambas especies vivían en Europa durante la Edad de Hielo, período en el que fueron talladas estas obras.




