En Madrid se llevó a cabo la segunda Marcha por la Dignidad, donde miles de personas protestaron contra la gestión del Gobierno español en torno a la crisis migratoria en Ceuta y demandaron la convocatoria de nuevas elecciones generales.
Las cifras sobre la participación generaron un fuerte contraste: la Delegación del Gobierno registró alrededor de 20.000 asistentes, mientras que la Sociedad Civil Española estimó la presencia de 180.000 personas. Esta discrepancia refleja la polarización política en torno a la marcha.
Los manifestantes portaban carteles con consignas como "Nuestro presidente es un delincuente", "Pedro Sánchez a prisión" y "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", enfocando su rechazo en la respuesta gubernamental ante la migración.
A la protesta asistieron figuras políticas destacadas de la oposición, como Santiago Abascal, líder de Vox, y dirigentes del Partido Popular encabezados por el secretario general Miguel Tellado.




